Puesta en escena

Propuesta de lectura escénica

"El hecho de ser una figura pública se está convirtiendo en arquetipo, pues la fama, aun al precio de engorrosas molestias, parece apartarnos de la vida elemental. En nuestro estado integrado se adora la autoridad descentralizada de un príncipe difuso que aparece distribuido y compite fragmentariamente. Algo así como una divinidad en movimiento que, viviendo entre nosotros, transmuta nuestro encierro tecnológico en un limbo de bienestar y placer".

Ignacio Castro, 1999

Lo que se plantea desde la puesta en escena de esta obra es la consecución de todos los elementos que entran en juego: música, teatro y danza. Una conjunción de las formas artísticas que pueden ser plasmadas dentro de un escenario. Como recordatorio, el intento de la Camerata Fiorentina por recuperar el supuesto teatro de la Grecia clásica, donde se dice: cantaban, recitaban y danzaban.

Otro de los detalles que nunca se pueden perder de vista es el hecho de que se trata de un cuento y como tal ha de tratarse a la hora de trasladar la acción a la escena. No se va a pretender trasladar la realidad del texto y la historia siguiendo un canon realista puesto que eso sería ir en contra de la propia idea de los autores. Los diferentes espacios en los que se desarrolla la acción pueden ser identificados mediante juegos de iluminación y de cambios de vestuario y por la propia expresividad del cuerpo de los actores, artífices de esta ilusión soldadesca.

Otro factor que afecta a la lectura escénica de la obra es la situación de ambos autores y la situación por la que se está atravesando en Europa cuando ambos se encuentran en Suiza y deciden trabajar juntos. Nos hablan de un peligro que acecha en los caminos, del error del Soldado, de su excesiva inocencia ante los acontecimientos. La ignorancia nos hace débiles, vulnerables y debemos hacernos fuertes ante los peligros del mundo contemporáneo. No debemos de olvidar que tras la Iª Guerra Mundial (1914 - 1918) el giro paradigmático del hombre europeo fue devastador. No es casual que se considere el inicio de la historia contemporánea en este punto.

Ante esto, el planteamiento de puesta en escena parte de la utilización del espacio vacío del escenario, que toda referencia sea el actor, la música y la danza y como enlace de todo este conjunto la figura del Narrador que sirve de enlace entre el público y lo que ocurre en escena, como la figura del corifeo en el teatro griego clásico.

La puesta en escena partirá de un empleo del vestuario y de la luz que permita al público seguir la acción pura del texto y que sea la conjunción de las tres disciplinas las que hagan surgir las imágenes de la partitura y del texto, y no solo una de ellas. Por esta razón también la orquesta quedará a vista de público y no escondida en el foso.

Necesidades técnicas para el espectáculo