Presentación

HISTORIA DEL SOLDADO

F. Ramuz
Igor Strawinsky
(1918)

Versión original completa en castellano

Director de Escena: Angel Luis Ojea
Director Musical: Luis Miguel Abello
Producción: Auditorio "Ciudad de León"

Estreno el 16 de Junio de 2004 en el Auditorio "Ciudad de León"


A medio camino entre el Ballet la Opera de Cámara, el Teatro Popular y la Fábula escenificada, esta "Historia del Soldado" de F. Ramuz e I. Strawinsky, para ser "leída, tocada y bailada" fue estrenada en el Teatro Municipal de Lausanne el 28 de Septiembre de 1918 por el Ensemble Instrumental bajo la Dirección de Ernest Ansermet.

Esta obra nace en un momento de precariedad de Strawinsky tras el triunfo de la Revolución Rusa, debido a lo cual Strawinsky ya no puede contar con los recursos de su país natal, y las consecuencias económicas tras la Primera Guerra Mundial. Junto al citado director, Ernest Ansermet, el decorador René Auberjonois y al escritor C. Ferdinand Ramuz, se une Strawinsky con la idea de producir una obra de pequeñas dimensiones que pudiera ser ambulante, de fácil movilidad, además de que no requiriera de una gran inversión y pudiera ser representada en cualquier tipo de escenario. La "Orquesta" de esta opera de Cámara utiliza los registros más agresivos de cada familia tradicional: dos maderas (clarinete y fagot), dos metales ("corneta de pistón" y trombón), cuerdas agudas (violín), y cuerdas graves (contrabajo) y un conjunto de percusión próximo al de las baterías de Jazz-Band o de circo. Al margen del fagot que no es utilizado por los Jazzmen (su parte se puede transcribir para saxo alto), esta "orquesta" esta más próxima a un grupo de Jazz que a un conjunto instrumental de los habitualmente utilizados para una obra de cámara.

Toda la inversión para este proyecto y su estreno en 1918 corrió a cargo del financiero suizo Werner Reinhart, hombre culto, gran amante de la música y clarinetista en sus ratos libres y quien fue dedicatario las tres Piezas para clarinete solo de Strawinsky, además de hacerle a petición suya el propio Strawinsky una Suitte de la "Historia del Soldado" para trío de Clarinete Violín y Piano que fue estrenada en Lausanne, Zurich y Ginebra en Noviembre y Diciembre de 1919 por José Porta, Edmont Allegra y José Iturbi.

En la elaboración del texto Ramuz auna dos Historias del recopilador Ruso Afanassiev: en una de ellas, un soldado engaña al Diablo emborrachándolo y dándole a comer perdigones como si fuera caviar, en la otra al Diablo le roba el violín (su alma) a un desertor. Strawinsky y Ramuz acuerdan borrar cualquier evidencia del carácter ruso, así la versión final del cuento se convierte mas bien en una versión reducida del mito de fausto. No hay explicaciones, todo es directo. "Dame el violín" son las primeras palabras del Diablo.

La "Historia del Soldado" es en principio un ballet que debe ser "leído, tocado y danzado". Nos encontramos al principio con una marcha introductoria, seis escenas y dos intermedios: "Marcha del Soldado, Pequeños aires al borde de un arroyo, Pastoral, Marcha Real, Pequeño Concierto, Tres Danzas: Tango, Vals y Ragtime, Danza del Diablo, Gran Coral y Marcha Triunfal del Diablo.

El Trujamán strawinskyano de este cuento es el Violín (alma del Soldado), que en la escena es doblado por un actor, pero que es casi tan elocuente en la Suitte. El ambiente musical es próximo al del circo y el de los músicos ambulantes: "música de feria". El Soldado abre la marcha y después entra en escena afinando su violín y dirige a los músicos de escena conservando el estilo de música de barraca y feria. Figuras en terceras, arco tendido y spiccato, dan a este violín "barriobajero" un tono enclenque y auténtico sobre el ritmo muy Jazzistico del contrabajo. La escena pastoral hace que se alargue el arco, desde el que se perfila la sombra del Diablo. Sobreviene entonces una pequeña sinfonía barroca entre el violín el clarinete y el fagot, hasta que el violín se va a la casa del Rey a curar a su hija enferma. En la Marcha Real, una especie de marcha de banda municipal en día de fiesta, influenciado enormemente por el Pasodoble que Strawinsky oyó en un viaje por España. El Trombón y la Corneta se abren camino con el violín sobre un contrapunto de una irreprochable….. vulgaridad. El clarinete viene también a poner la sal de su timbre más embaucador en este desfile humorístico. El Pequeño concierto es motivo de una deslumbrante demostración de escritura polifónica a tres voces, violín clarinete y corneta, de timbre bien diferenciados, durante veintiocho compases. Después, la escritura se vuelve bruscamente cromática mientras que la reexposicion resulta truncada. Siguen las tres danzas que Strawinsky reduce a sus esqueletos: el Tango es más sentimental de lo que lo es en origen, el Vals es caricaturesco mientras que el Ragtime parece estar ahí para que vuelva a hacer dedos el violinista. La Danza del Diablo es una primera salida falsa, un falso final mientras que el Pequeño concierto también es un señuelo con caricatura de un coral protestante. Tras el Gran Coral, la Marcha Triunfal del Diablo hace que este obligue poco a poco al violín a continuar su camino en contra suya, perdiendo la voz, sin articular ya mas que jirones musicales, mientras la percusión se infla "diabólicamente" y una ultima llamada de la bien amada se pierde en la inexorable marcha hacia la nada.